Archivos Mensuales: marzo 2018

Las golondrinas

Os hago llegar un relato que Mª Carmen Ramos ha escrito y quiere que publique en el blog. Ella ha encontrado la inspiración al leer este artículo de la Vanguardia: Si no quieres que se te coman los mosquitos, ayuda a las golondrinas. Es una vivencia personal expresada con mucha sensibilidad que transcurre en Marbella, pero como sabéis, golondrinas hay en cualquier pueblo o ciudad de España y ahora coincidiendo con el período de cría, está totalmente prohibido derribar los nidos. Si somos testigos de algún ataque, nuestra obligación es denunciar los hechos a las autoridades porque todas la especies de golondrinas, vencejos y aviones están protegidos por leyes estatales y europeas y si ayudamos a su protección nos aportan grandes beneficios como que son insecticidas naturales muy eficaces.

Os dejamos en el siguiente párrafo con el relato.

barn-swallows-2520169_640

Al abrir la puerta de la casa que da al porche, en Marbesa, bonita urbanización entre la sierra y el mar, unas alegres y atareadas golondrinas volando, cantarinas, venían hacia mí y me daban los buenos días. Parecían contentas al verme y a unos treinta centímetros de mi cara, mantenían el vuelo unos segundos y mirándome fijas, parecían hablar conmigo. Luego, continuando con su tarea, iban volando a buscar materiales para fabricar su nido. Era un incesante ir y venir bonito y alegre. Perfectas constructoras, felices, preparaban el hogar donde nacerían sus hijos. Habían maravillosos ratos que me quedaba ensimismada contemplándolas. Observaba su trabajo. Sin descanso, construían con barro y saliva su nido, su futuro hogar. Hacían que me olvidara de todo. Era dejar la mente vacía de preocupaciones y liberada de ellas, mi atención se centraba en su nido, en su ir y venir, en esas golondrinas amigas. Poco a poco conseguían arrancar una sonrisa de mi rostro. El dolor y las preocupaciones se marchaban para dejar paso a un espíritu sereno lleno de paz.
 Pasado un tiempo nacían las crías. A la madre y al padre les faltaba tiempo para llegar al nido con comida para intentar saciar el hambre que manejaban sus crías. Me daban algo de trabajo, porque cada día tenía que barrer y fregar el suelo del porche, justo debajo del nido. La madre, todos los días, limpiaba el hogar, donde habitaban sus hijos, tirando fuera del nido los excrementos que ellos hacían dentro. Pero ese trabajo que me daban no me importaba ya que me recompensaban dándome los buenos días, cada mañana, al abrir la puerta de la casa que da al porche”

La revolución es feminista

Soy feminista desde que descubrí su significado, fue a principios de la década de los 90 y en aquel entonces cuando explicabas a la gente que el feminismo lo que promulga es la igualdad entre hombres y mujeres y el machismo es la superioridad del hombre sobre la mujer, por resumir los conceptos, la mayoría te miraban con cara rara y te respondían con total seguridad:

-¡Qué va! El feminismo es la superioridad de la mujer sobre el hombre.

Yo me quedaba muy confusa con estas afirmaciones… y les respondía que se leyeran ese artículo o libro donde lo había descubierto. No sé si servía de algo el explicarlo, llego a la conclusión que sí, porque con el paso de los años empecé a escuchar cada vez más lo que yo había aprendido sobre el feminismo. Pero hoy día, todavía hay mucha gente que ignora lo que es el feminismo.

Está claro que no es suficiente con conocer la definición, hombres y mujeres tenemos que ir más allá, siendo feministas todos los días, en la teoría y en la práctica, empezando desde el ámbito personal pasando por el laboral hasta llegar al social. Muchas veces hay expresiones, estereotipos machistas tan instaurados en la propia sociedad que no nos damos cuenta y los repetimos porque estamos inmersos en un sistema patriarcal, donde la mujer ha estado discriminada muchos siglos.

Las primeras reinvindicaciones feministas procedieron de otros países y desde hace siglos tenemos que agradecer a esas mujeres que lucharon por nuestro derecho a la igualdad en el ámbito legal como en la capacidad de obrar, dentro del matrimonio, al derecho de la propiedad, al sufragio o la educación o en otros ámbitos diversos como la sexualidad, los derechos en la reproducción, familia o en el trabajo y aún en el año que nos encontramos las mujeres presentes seguimos en muchos más aspectos intentando conseguir esa igualdad tan necesaria, porque no somos iguales ni en derechos, ni en salarios, ni en pensiones, ni en puestos directivos,  ni en participación ciudadana, ni en desempleo, ni reparto de tareas en el hogar o cuidados, ni ante la violencia de genero o el acoso sexual y un suma y sigue.

Hoy ocho de Marzo del 2018 espero que la huelga feminista sea un éxito histórico y no sólo a nivel nacional sino a nivel internacional, porque la mitad de la población mundial somos mujeres, mujeres que lo único que pedimos es tener los mismos derechos que un hombre. Yo me siento en la obligación de hacer huelga por aquellas que lucharon ya que gracias a ellas hoy puedo ir a trabajar o a estudiar a la universidad, ahora me toca a mi devolverles ese favor.

Voy a la concentración de la Plaza de los Naranjos de 11.30 a 13.30 hrs y por la tarde iré a la manifestación de Málaga que saldrá desde la Plaza de la Marina a las 19.00 hrs porque si luchamos todas unidas, lo lograremos antes, porque si nosotras paramos, se para el mundo.

Venus

 

 

A %d blogueros les gusta esto: